Las fogatas y los fuegos artificiales producen contaminantes muy dañinos.Por A.M., el 24 de June de 2005 - 10:36 Hrs Las fogatas y los fuegos artificiales producen contaminantes muy dañinos.
San Juan, el alegre veneno de cada año
Por:María Julia Osorio M. - mjosorio@lostiempos-bolivia.com
Inocentes. Así se ven varios juegos pirotécnicos que son comercializados para la fiesta de San Juan. Para muchos, son también inofensivas las “tradicionales” fogatas.
Un explosivo disfrazado de gallito, de arbolito o un palito que despide estrellas luminosas “no hace nada”, dicen unos. Otros aseguran que quemar unas cuantas maderas, unas llantas u objetos viejos, “sólo por una noche”, es algo que no puede traer grandes consecuencias.
Pero lo cierto es que tanto la salud como el medio ambiente se ven seriamente dañados por una noche de excesos en la emisión de gases y partículas contaminantes.
Desde una conjuntivitis hasta problemas con un embarazo puede provocar la absorción de sustancias nocivas y la atmósfera (especialmente en Cochabamba)
Los componentes más peligrosos vertidos al aire en San Juan, como el dióxido de azufre, hollín, monóxido de carbono y óxidos de nitrógeno, se mantienen incluso dos semanas después del 23 de junio debido a la situación orográfica del municipio.
Un informe de la Dirección de Gestión Ambiental de la Alcaldía asegura que todos los juegos pirotécnicos (no sólo los prohibidos todo el año, como los rascapikis y matasuegras) contienen pólvora, que por la combustión, genera el dióxido de azufre, cuya concentración se ha registrado hasta cinco veces más alta durante la noche del 23 de junio.
Inversión térmica
La situación geográfica del municipio es un factor más para el alto grado de contaminación en San Juan, porque facilita la inversión térmica. Este fenómeno se produce especialmente en invierno y consiste en que en las alturas una capa de aire caliente queda atrapada entre dos capas de aire frío.
Cuando se emiten contaminantes al aire en condiciones de inversión térmica, éstos se acumulan y se mantienen sin poder circular al chocar con la capa fría.
Es por esto, que la gran cantidad de partículas y sustancias nocivas causadas por fogatas y juegos pirotécnicos en San Juan quedan suspendidos en al aire que se respira aumentando la concentración de la toxicidad hasta 14 veces más, explican documentos sobre los fenómenos ambientales.
Aunque en 2004, los niveles de contaminación después de San Juan bajaron, aún está sobre el límite de lo permisible; la meta, este año, es estar debajo
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jueves, 20 de agosto de 2009
el carbon
1. Origen
El origen del petróleo siempre ha llamado la atención de los investigadores. Existen diversas vías que tratan de explicarlo. Actualmente prevalece la teoría Orgánica, según la cual tanto el petróleo como el gas natural son de origen orgánico. De acuerdo con esta teoría, durante largo tiempo, masas de materia orgánica formada a partir de organismos marinos (plancton, algas y peces) y de restos vegetales arrastrados por los ríos desde los continentes se acumularon, junto con sedimentos arcillosos, en el fondo de los mares. El petróleo y el gas natural se formaron a partir de la transformación de esos restos orgánicos por acción de bacterias a determinadas condiciones de presión, temperatura y profundidad. Este proceso, ha tardado millones de años y continúa en la actualidad en muchas regiones del planeta.
Migración y entrampamiento
Las rocas sedimentarias donde se originan el petróleo y el gas natural se conocen como rocas madre. Una vez formado, el petróleo se mueve o migra hacia la superficie, a través de rocas porosas y permeables. Si encuentra en su camino un obstáculo o trampa, detiene su migración. Se dice entonces que el petróleo queda entrampado. Las trampas son sitios en el subsuelo donde existen condiciones adecuadas para que se acumulen los hidrocarburos estas se caracterizan por la presencia de rocas porosas y permeables conocidas como rocas almacén, donde se acumulan o almacenan, los hidrocarburos, bordeadas de capas de rocas impermeables o rocas sello que impiden su migración. Cuando los hidrocarburos acumulados en la trampa se pueden extraer comercialmente, se habla de yacimiento petrolífero.
2. La búsqueda del petróleo- Exploración
Nadie conoce a ciencia cierta donde está escondido el petróleo en el subsuelo; para poder ubicarlo es necesario perforar un pozo Para la búsqueda del petróleo se requiere la exploración, la cual consiste en la utilización de métodos científicos especializados, a fin de determinar ciertas características de la superficie y del subsuelo que le indiquen al explorador la ubicación de las trampas, sitios en los cuales pudieran haberse acumulado los hidrocarburos La existencia de hidrocarburos en la trampa sólo se puede comprobar mediante la perforación de pozos exploratorios. La exploración se apoya en los métodos que aportan la Geología, la Geofísica y la Geoquímica. Los primeros hombres que trataron de descubrir petróleo tenían poco conocimiento científico acerca de los lugares donde podrían perforar los pozos; para ello, se guiaron por los menes y, en ocasiones, lo hicieron en lugares escogidos al azar, por lo que frecuentemente fracasaban. Esto evidenció que el petróleo no se encontraba en cualquier parte del subsuelo y por lo tanto el perforar un pozo no garantizaba encontrarlo. Es así como se llegó a la conclusión de que el petróleo se encontraba asociado con rocas en el subsuelo que lo generan o lo almacenan. Por esta razón no pasó mucho tiempo sin que el geólogo, con sus conocimientos de las formaciones, estructuras y geología de superficie, fuese llamado para colaborar en su búsqueda.
En la actualidad, con los avances científicos y tecnológicos, se han incorporado otros profesionales a los equipos de trabajo que realizan la exploración: geofísicos, geoquímicos, petrofísicos, bioestratígrafos e ingenieros de petróleo, quienes se dedican a precisar la ubicación del petróleo en el país. Su actividad se basa en ideas que luego se materializan en descubrimiento de yacimientos. La intuición y el procesamiento e interpretación de los datos, en forma científica, se combinan para aumentar la certeza de la posible presencia de hidrocarburos en el subsuelo.
Son muchos los métodos empleados para encontrar las trampas; estos incluyen el reconocimiento fotográfico desde el aire, estudios geológicos en la superficie y los métodos geofísicos para explorar por debajo de la superficie.
Una vez localizada la trampa, se procede a perforar el primer pozo exploratorio; si se encuentra petróleo se le denomina pozo descubridor.
Es importante destacar que aún empleando estas tecnologías modernas en la ubicación de los pozos exploratorios existe un alto riesgo económico, puesto que en esas trampas puede darse el caso de ausencia de hidrocarburos o encontrarlos en cantidades no explotables comercialmente.
Cuando se descubren hidrocarburos se realizan cálculos matemáticos para determinar las cantidades presentes. A estas cantidades se les denominan reservas.
De acuerdo a los valores obtenidos se decide iniciar la explotación comercial del yacimiento, es decir, los Métodos de producción de pozos
Una vez confirmada la presencia de hidrocarburos, mediante el pozo descubridor, se, planifica la explotación del yacimiento. Esta consiste en traer a la superficie los hidrocarburos, utilizando la energía natural del yacimiento o aplicando otros métodos.
La presión o energía natural del yacimiento depende, entre otros factores, de la presencia de una capa o casquete de gas libre que se encuentra por encima del petróleo, del volumen de agua ubicada por debajo de éste y del volumen de gas disuelto en el petróleo. A su vez, este gas disuelto proporciona energía al petróleo.
La explotación de un yacimiento comienza con la perforación de los pozos productores. Al iniciarse la explotación, la presión del yacimiento es elevada y comienza a disminuir debido a la Extracción o producción de los hidrocarburos. Si la presión continua disminuyendo, puede ocurrir que el gas disuelto en el petróleo escape y éste pierda energía, lo que dificulta su movimiento. Si la pérdida de energía es considerable sería imposible recuperarlo con las técnicas actuales de allí la importancia de controlar la presión durante esta actividad.
Cuando la presión o energía natural del yacimiento es suficiente para que el petróleo por si sólo hacia los pozos productores y desde el fondo de éstos hasta la superficie, se dice que los pozos producen por flujo natural; este método de producción es el más económico. Cuando la energía natural del yacimiento no es suficiente para que el petróleo llegue a la superficie, éste sólo sube a un cierto nivel en los pozos productores. Por ello es necesario utilizar métodos artificiales para suministrarle energía al petróleo que está en el pozo y lograr que fluya nuevamente. Entre estos métodos se emplean el levantamiento artificial por bombeo mecánico, levantamiento artificial por gas. Estos métodos resultan más costosos, por cuanto emplean equipos especiales.
Extracción de los hidrocarburos hasta la superficie.
Recuperación Suplementaria
Una vez iniciada la explotación de un yacimiento, continúa el procesamiento y análisis de la información obtenida desde el momento de la perforación y durante toda la etapa de producción. Esto permite al personal técnico especializado estar atento al comportamiento del yacimiento y preparado para tomar decisiones ante cualquier cambio importante. Por ejemplo, la disminución de la presión o energía natural del yacimiento puede requerir la aplicación de métodos de recuperación suplementaria. Estos métodos consisten en la inyección de agua o gas al yacimiento, desde la superficie, a través de pozos inyectores, a fin de reponer la energía perdida del yacimiento y así extraer cantidades adicionales de hidrocarburos por más tiempo.
Existen varias razones por las cuales se realiza la recuperación suplementaria:
Conservacionista: para evitar el desperdicio de la energía natural del yacimiento
Económica: para recuperar volúmenes adicionales de petróleo, llamados también reservas adicionales o secundarias.
Técnica: para reponer y mantener la presión de¡ yacimiento
Biorremediación una respuesta ambiental
Las actividades de la industria petrolera, como cualquier actividad económica que emplea recursos naturales, pueden producir alteraciones en el ambiente. Por esta razón PDVSA, consciente de su rol como principal industria del país, ha dedicado importantes esfuerzos para preservar los ecosistemas mediante el uso de tecnologías amigables con el medio ambiente.
Un paso importante que esta empresa ha dado, con relación al saneamiento ambiental, consiste en el tratamiento y disposición, en forma segura, de los residuos orgánicos (residuos que contienen hidrocarburos) generados en los diferentes procesos de exploración y producción de acuerdo con la normativa del Ministerio del Ambiente: así por ejemplo, el tratamiento de desechos de perforación para que sean dispuestos de una manera favorable en suelos con poca capacidad de retención de nutrientes se realiza en Punta de Mata, estado Monagas, y el manejo de los Iodos que se obtienen de los fondos de los tanques de almacenamiento de crudo, en Puerto Miranda, estado Zulia.
En este sentido, PDVSA ha estado aplicando una tecnología basada en procesos biológicos conocida como Biorremediación o Biotratamiento, la cual permite la transformación de compuestos contaminantes en sustancias ambientalmente seguras.
La biorremediación es una técnica de bajo costo basada en el proceso de biodegradación. Este proceso consiste en la descomposición de los hidrocarburos en sustancias más sencillas como dióxido de carbono y agua, por acción de microorganismos (bacterias y hongos) presentes en el suelo, sin necesidad de aplicar productos costosos que podrían, además, ocasionar daños al ambiente.
El origen del petróleo siempre ha llamado la atención de los investigadores. Existen diversas vías que tratan de explicarlo. Actualmente prevalece la teoría Orgánica, según la cual tanto el petróleo como el gas natural son de origen orgánico. De acuerdo con esta teoría, durante largo tiempo, masas de materia orgánica formada a partir de organismos marinos (plancton, algas y peces) y de restos vegetales arrastrados por los ríos desde los continentes se acumularon, junto con sedimentos arcillosos, en el fondo de los mares. El petróleo y el gas natural se formaron a partir de la transformación de esos restos orgánicos por acción de bacterias a determinadas condiciones de presión, temperatura y profundidad. Este proceso, ha tardado millones de años y continúa en la actualidad en muchas regiones del planeta.
Migración y entrampamiento
Las rocas sedimentarias donde se originan el petróleo y el gas natural se conocen como rocas madre. Una vez formado, el petróleo se mueve o migra hacia la superficie, a través de rocas porosas y permeables. Si encuentra en su camino un obstáculo o trampa, detiene su migración. Se dice entonces que el petróleo queda entrampado. Las trampas son sitios en el subsuelo donde existen condiciones adecuadas para que se acumulen los hidrocarburos estas se caracterizan por la presencia de rocas porosas y permeables conocidas como rocas almacén, donde se acumulan o almacenan, los hidrocarburos, bordeadas de capas de rocas impermeables o rocas sello que impiden su migración. Cuando los hidrocarburos acumulados en la trampa se pueden extraer comercialmente, se habla de yacimiento petrolífero.
2. La búsqueda del petróleo- Exploración
Nadie conoce a ciencia cierta donde está escondido el petróleo en el subsuelo; para poder ubicarlo es necesario perforar un pozo Para la búsqueda del petróleo se requiere la exploración, la cual consiste en la utilización de métodos científicos especializados, a fin de determinar ciertas características de la superficie y del subsuelo que le indiquen al explorador la ubicación de las trampas, sitios en los cuales pudieran haberse acumulado los hidrocarburos La existencia de hidrocarburos en la trampa sólo se puede comprobar mediante la perforación de pozos exploratorios. La exploración se apoya en los métodos que aportan la Geología, la Geofísica y la Geoquímica. Los primeros hombres que trataron de descubrir petróleo tenían poco conocimiento científico acerca de los lugares donde podrían perforar los pozos; para ello, se guiaron por los menes y, en ocasiones, lo hicieron en lugares escogidos al azar, por lo que frecuentemente fracasaban. Esto evidenció que el petróleo no se encontraba en cualquier parte del subsuelo y por lo tanto el perforar un pozo no garantizaba encontrarlo. Es así como se llegó a la conclusión de que el petróleo se encontraba asociado con rocas en el subsuelo que lo generan o lo almacenan. Por esta razón no pasó mucho tiempo sin que el geólogo, con sus conocimientos de las formaciones, estructuras y geología de superficie, fuese llamado para colaborar en su búsqueda.
En la actualidad, con los avances científicos y tecnológicos, se han incorporado otros profesionales a los equipos de trabajo que realizan la exploración: geofísicos, geoquímicos, petrofísicos, bioestratígrafos e ingenieros de petróleo, quienes se dedican a precisar la ubicación del petróleo en el país. Su actividad se basa en ideas que luego se materializan en descubrimiento de yacimientos. La intuición y el procesamiento e interpretación de los datos, en forma científica, se combinan para aumentar la certeza de la posible presencia de hidrocarburos en el subsuelo.
Son muchos los métodos empleados para encontrar las trampas; estos incluyen el reconocimiento fotográfico desde el aire, estudios geológicos en la superficie y los métodos geofísicos para explorar por debajo de la superficie.
Una vez localizada la trampa, se procede a perforar el primer pozo exploratorio; si se encuentra petróleo se le denomina pozo descubridor.
Es importante destacar que aún empleando estas tecnologías modernas en la ubicación de los pozos exploratorios existe un alto riesgo económico, puesto que en esas trampas puede darse el caso de ausencia de hidrocarburos o encontrarlos en cantidades no explotables comercialmente.
Cuando se descubren hidrocarburos se realizan cálculos matemáticos para determinar las cantidades presentes. A estas cantidades se les denominan reservas.
De acuerdo a los valores obtenidos se decide iniciar la explotación comercial del yacimiento, es decir, los Métodos de producción de pozos
Una vez confirmada la presencia de hidrocarburos, mediante el pozo descubridor, se, planifica la explotación del yacimiento. Esta consiste en traer a la superficie los hidrocarburos, utilizando la energía natural del yacimiento o aplicando otros métodos.
La presión o energía natural del yacimiento depende, entre otros factores, de la presencia de una capa o casquete de gas libre que se encuentra por encima del petróleo, del volumen de agua ubicada por debajo de éste y del volumen de gas disuelto en el petróleo. A su vez, este gas disuelto proporciona energía al petróleo.
La explotación de un yacimiento comienza con la perforación de los pozos productores. Al iniciarse la explotación, la presión del yacimiento es elevada y comienza a disminuir debido a la Extracción o producción de los hidrocarburos. Si la presión continua disminuyendo, puede ocurrir que el gas disuelto en el petróleo escape y éste pierda energía, lo que dificulta su movimiento. Si la pérdida de energía es considerable sería imposible recuperarlo con las técnicas actuales de allí la importancia de controlar la presión durante esta actividad.
Cuando la presión o energía natural del yacimiento es suficiente para que el petróleo por si sólo hacia los pozos productores y desde el fondo de éstos hasta la superficie, se dice que los pozos producen por flujo natural; este método de producción es el más económico. Cuando la energía natural del yacimiento no es suficiente para que el petróleo llegue a la superficie, éste sólo sube a un cierto nivel en los pozos productores. Por ello es necesario utilizar métodos artificiales para suministrarle energía al petróleo que está en el pozo y lograr que fluya nuevamente. Entre estos métodos se emplean el levantamiento artificial por bombeo mecánico, levantamiento artificial por gas. Estos métodos resultan más costosos, por cuanto emplean equipos especiales.
Extracción de los hidrocarburos hasta la superficie.
Recuperación Suplementaria
Una vez iniciada la explotación de un yacimiento, continúa el procesamiento y análisis de la información obtenida desde el momento de la perforación y durante toda la etapa de producción. Esto permite al personal técnico especializado estar atento al comportamiento del yacimiento y preparado para tomar decisiones ante cualquier cambio importante. Por ejemplo, la disminución de la presión o energía natural del yacimiento puede requerir la aplicación de métodos de recuperación suplementaria. Estos métodos consisten en la inyección de agua o gas al yacimiento, desde la superficie, a través de pozos inyectores, a fin de reponer la energía perdida del yacimiento y así extraer cantidades adicionales de hidrocarburos por más tiempo.
Existen varias razones por las cuales se realiza la recuperación suplementaria:
Conservacionista: para evitar el desperdicio de la energía natural del yacimiento
Económica: para recuperar volúmenes adicionales de petróleo, llamados también reservas adicionales o secundarias.
Técnica: para reponer y mantener la presión de¡ yacimiento
Biorremediación una respuesta ambiental
Las actividades de la industria petrolera, como cualquier actividad económica que emplea recursos naturales, pueden producir alteraciones en el ambiente. Por esta razón PDVSA, consciente de su rol como principal industria del país, ha dedicado importantes esfuerzos para preservar los ecosistemas mediante el uso de tecnologías amigables con el medio ambiente.
Un paso importante que esta empresa ha dado, con relación al saneamiento ambiental, consiste en el tratamiento y disposición, en forma segura, de los residuos orgánicos (residuos que contienen hidrocarburos) generados en los diferentes procesos de exploración y producción de acuerdo con la normativa del Ministerio del Ambiente: así por ejemplo, el tratamiento de desechos de perforación para que sean dispuestos de una manera favorable en suelos con poca capacidad de retención de nutrientes se realiza en Punta de Mata, estado Monagas, y el manejo de los Iodos que se obtienen de los fondos de los tanques de almacenamiento de crudo, en Puerto Miranda, estado Zulia.
En este sentido, PDVSA ha estado aplicando una tecnología basada en procesos biológicos conocida como Biorremediación o Biotratamiento, la cual permite la transformación de compuestos contaminantes en sustancias ambientalmente seguras.
La biorremediación es una técnica de bajo costo basada en el proceso de biodegradación. Este proceso consiste en la descomposición de los hidrocarburos en sustancias más sencillas como dióxido de carbono y agua, por acción de microorganismos (bacterias y hongos) presentes en el suelo, sin necesidad de aplicar productos costosos que podrían, además, ocasionar daños al ambiente.
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EL HIERRO
El Hierro
(Hoja informativa original de la Vegan Society británica - http://www.vegansociety.com)
El hierro es un elemento necesario en el cuerpo para que se forme la sangre. El cuerpo humano contiene normalmente de 3 a 4 gr. de hierro, del que más de la mitad se encuentra en forma de hemoglobina, el pigmento rojo de la sangre. La hemoglobina transporta el oxígeno de los pulmones a los tejidos. El hierro es el constituyente de un gran número de enzimas. La mioglobina, proteína muscular, contiene hierro, así como el hígado, una fuente importante durante los primeros meses de vida. El remanente de hierro en el cuerpo varía sobre todo debido a la dieta, y las pérdidas del cuerpo son generalmente pequeñas, aunque las mujeres pierden hierro durante la menstruación.
Dosis de hierro
El Departamento de Sanidad del Reino Unido recomendaba la Ingestión de Nutrientes de Referencia (RNI en inglés) para el hierro como sigue. La RNI es la cantidad diaria que es suficiente, o más que suficiente para el 97% de la población. La RNI es similar a la Cantidad Diaria Recomendada que se usaba con anterioridad en el Reino Unido.
(Hoja informativa original de la Vegan Society británica - http://www.vegansociety.com)
El hierro es un elemento necesario en el cuerpo para que se forme la sangre. El cuerpo humano contiene normalmente de 3 a 4 gr. de hierro, del que más de la mitad se encuentra en forma de hemoglobina, el pigmento rojo de la sangre. La hemoglobina transporta el oxígeno de los pulmones a los tejidos. El hierro es el constituyente de un gran número de enzimas. La mioglobina, proteína muscular, contiene hierro, así como el hígado, una fuente importante durante los primeros meses de vida. El remanente de hierro en el cuerpo varía sobre todo debido a la dieta, y las pérdidas del cuerpo son generalmente pequeñas, aunque las mujeres pierden hierro durante la menstruación.
Dosis de hierro
El Departamento de Sanidad del Reino Unido recomendaba la Ingestión de Nutrientes de Referencia (RNI en inglés) para el hierro como sigue. La RNI es la cantidad diaria que es suficiente, o más que suficiente para el 97% de la población. La RNI es similar a la Cantidad Diaria Recomendada que se usaba con anterioridad en el Reino Unido.
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las basuras
CLASIFICACIÓN DE LA BASURA
La basura se clasifica de acuerdo con el tipo de material de desecho, que puede ser orgánico o inorgánico.
Los desechos orgánicos provienen de la materia viva e incluyen restos de alimentos, papel, cartón y estiércol.
Los desechos inorgánicos provienen de la materia inerte como el vidrio, plásticos, metales, y otros materiales.
La basura también se puede clasificar según el tiempo que tardan sus materiales en degradarse por la acción de los organismos descomponedores llamados bacterias y hongos. Así, los desechos se clasifican en biodegradables y no biodegradables.
Los desechos biodegradables se descomponen en forma natural en un tiempo relativamente corto. Por ejemplo: los desechos orgánicos como los alimentos, tardan poco tiempo en descomponerse.
Los desechos no biodegradables no se descomponen fácilmente sino que tardan mucho tiempo en hacerlo. Por ejemplo: el vidrio tarda unos 4.000 años, el plástico tarda de 100 a 1.000 años, una lata de refresco tarda unos 10 años y un chicle unos cinco años.
La basura se clasifica de acuerdo con el tipo de material de desecho, que puede ser orgánico o inorgánico.
Los desechos orgánicos provienen de la materia viva e incluyen restos de alimentos, papel, cartón y estiércol.
Los desechos inorgánicos provienen de la materia inerte como el vidrio, plásticos, metales, y otros materiales.
La basura también se puede clasificar según el tiempo que tardan sus materiales en degradarse por la acción de los organismos descomponedores llamados bacterias y hongos. Así, los desechos se clasifican en biodegradables y no biodegradables.
Los desechos biodegradables se descomponen en forma natural en un tiempo relativamente corto. Por ejemplo: los desechos orgánicos como los alimentos, tardan poco tiempo en descomponerse.
Los desechos no biodegradables no se descomponen fácilmente sino que tardan mucho tiempo en hacerlo. Por ejemplo: el vidrio tarda unos 4.000 años, el plástico tarda de 100 a 1.000 años, una lata de refresco tarda unos 10 años y un chicle unos cinco años.
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el humo
Las concentraciones de contaminantes atmosféricos perjudiciales para la salud tienden a ser más altas en lugares cerrados en los países en desarrollo, contrario a la creencia común de que esto es ante todo un fenómeno urbano asociado con los vehículos motorizados y las industrias. Una gran proporción de los hogares en países en desarrollo dependen de combustibles de biomasa – leña, estiércol y residuos de sus cultivos – para cocinar y calentar sus viviendas. Como resultado, unos 3.500 millones de personas, en su mayoría residentes en zonas rurales, están expuestas a altos niveles de contaminantes atmosféricos en sus casas. El Banco Mundial ha designado esto como uno de los cuatro problemas ambientales más críticos de los países en desarrollo.
A medida que las sociedades van modernizándose, los hogares suben un peldaño en la “escalera energética” a los combustibles líquidos o gaseosos más limpios y, en algunos casos, la electricidad para cocinar. Se proyecta que el uso de los combustibles de biomasa irá disminuyendo lentamente en general, pero continuarán siendo la primera fuente de energía doméstica en gran parte del mundo en desarrollo durante el futuro previsible: según algunos estimados, en algunas regiones pobres, la dependencia de estos combustibles en efecto podría haber aumentado en fecha reciente.
Los ambientes dedicados a cocinar tienden a estar mal ventilados en muchas viviendas de los países en desarrollo, que en su mayoría no tienen una cocina separada. La vida se desarrolla en torno al lugar en que se cocinan las comidas, y las mujeres pasan gran parte de su tiempo allí. Las cocinas en su mayoría son muy primitivas – con frecuencia nada más que un hoyo o tres ladrillos – y queman los biocombustibles de manera ineficiente. Así, los habitantes, y las mujeres y los niños pequeños en especial, tienden a estar expuestos a altos niveles de humo de cocinas, que exceden con mucho los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Este humo de biomasa contiene muchos componentes nocivos, incluso partículas respirables en suspensión, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, formaldehido, e hidrocarburos poliaromáticos tales como benzo(a)pirina. Altas exposiciones a estos componentes pueden afectar el sistema respiratorio, los ojos, y las respuestas del sistema inmune, y aumentar la susceptibilidad a las infecciones y las enfermedades. Se los ha vinculado con serios problemas de salud, incluso tuberculosis, infecciones respiratorias agudas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cor pulmonale, y cáncer del pulmón – y se asocian con asma, ceguera, anemia, y resultados adversos del embarazo como peso bajo al nacer y mortalidad perinatal.
Tuberculosis
Recientes investigaciones sugieren que personas que viven en casas que dependen fundamentalmente de biocombustibles para cocinar con dos a tres mayor probabilidad contraerán tuberculosis activa que aquellas que usan combustibles más limpios. Al reducir la resistencia a la infección inicial o promocionar el desarrollo de tuberculosis activa en personas que ya están infectadas, o ambos, el humo de las cocinas puede aumentar el riesgo de tuberculosis. La tuberculosis pulmonar, la forma más común de la enfermedad, es transmitida por la tos, que se ve aumentada por el humo. La benzo(a)pirina, un conocido carcinógeno, se halla en este humo en grandes cantidades, y hay pruebas de que esto puede deprimir las respuestas del sistema inmune.
Infecciones respiratorias agudas
Estas infecciones constituyen la causa singular más importante de morbilidad y mortalidad en todas partes del mundo, dando cuenta de la muerte de más de 3 millones de niños menores de cinco años cada año – y de un 9% aproximadamente de toda la carga de enfermedad en el mundo. La exposición prolongada a altos niveles de humo de biomasa puede dañar la capacidad de depuración de los pulmones y volverlos más susceptibles a infección. Los efectos pueden ser particularmente graves para los niños pequeños, que tienden a quedarse en la casa, a menudo atados a la espalda o sentados en el regazo de la madre mientras ella está cocinando.
Enfermedad de obstrucción pulmonar crónica
Las infecciones respiratorias repetidas o graves en la infancia también pueden conducir a enfermedades crónicas de los pulmones en la edad adulta. Un número de estudios han reportado una asociación entre la exposición al humo de biomasa y bronquitis crónica o enfermedad de obstrucción pulmonar.
Asma
Es probable que, más bien que causar el asma en primer lugar, el humo agravará el asma – desencadenando un ataque. No obstante, los ataques repetidos debidos a la exposición al humo pueden dejar a la persona más vulnerable a pequeñas dosis y aumentar la gravedad de los ataques. La exposición a partículas finas en el humo se ha vinculado con mayores síntomas de asma y visitas a consultorios de emergencia. La evidencia de los efectos del humo de las cocinas como causa de asma es mixta, pero el humo contiene algunos de los mismos contaminantes encontrados en la contaminación atmosférica o el humo de tabaco, ambos asociados con la enfermedad.
Anemia y resultados adversos del embarazo
El humo de la combustión de biomasa contiene grandes cantidades de monóxido de carbono (CO), que puede combinarse con hemoglobina en la sangre para producir carboxihemo-globina (HbCO), reduciendo con ello efectivamente la cantidad de oxígeno transportado a los tejidos del cuerpo y causando anemia. Esto es particularmente importante para las mujeres debido a que ellas tienen menos reservas de hemoglobina que los hombres, y porque sus niveles naturales de HbCO aumentan considerablemente durante el embarazo. Por otra parte, las mujeres son quienes cocinan la mayoría de las comidas y por ende están más expuestas al CO. No existen estudios empíricos que vinculen el humo de las cocinas con la anemia, pero hay cierta evidencia que lo vinculan con el desarrollo del feto, el peso bajo al nacer, y la mortalidad perinatal.
Cataratas y la ceguera
Es sabido que las cataratas – la principal causa próxima de ceguera total en el mundo – están vinculadas con el daño al ojo que, entre otros factores, puede ser producido por una pesada contaminación transportada por el aire. Varios estudios en humanos indican que el humo de tabaco puede causar catarata, lo cual sugiere que el humo de las cocinas podría tener un efecto similar, si bien la investigación llevada a cabo es limitada. El tracoma y la conjuntivitis, también causantes de ceguera, tal vez podrían ser agravados por el humo.
Cáncer de pulmón
El humo de las cocinas, igual que el humo de tabaco, contiene numorosos hidrocarburos aromáticos policíclicos, tales como benzo(a)pirina, que pueden causar cánceres. La investigación empírica ha demostrado una asociación entre la exposición al humo de carbón y el cáncer de pulmón, pero la evidencia que vincula el humo de biomasa con el cáncer de pulmón es limitada. También se ha vinculado la exposición al humo de biomasa con cánceres nasofaríngeos y laríngeos, otitis media (infección del oído medio) en los niños, y cor pulmonale.
Hay suficientes pruebas que sugieren que el humo de cocina ejerce muchos efectos sobre la salud, aún si su rol en la transición epidemiológica no se comprende totalmente.
Según un estimado reciente, la quema de combustibles domésticos sólidos da cuenta de unos 2,5 millones de muertes prematuras cada año – alrededor de 6-7% de la carga mundial de enfermedad, y considerablemente más que la proporción debida a la contaminación atmosférica ambiental urbana.
En general, se ha estimado que 25-33% de la carga mundial de enfermedad puede atribuirse a factores de peligro ambiental. Un estudio reciente coloca el uso de combustibles sólidos sin procesar para cocinar y calentar las viviendas en el tercer lugar más importante entre estos factores, después de la desnutrición y del agua/higiene/saneamiento, causante de discapacidad y muerte en los países en desarrollo.
La opción es clara. Es posible salvar millones de vidas humanas y evitar gran cantidad de mala salud en los países mediante la reducción de los niveles de contaminación en lugares cerrados del humo causado por cocinas y estufas. Tal vez la opción política a largo plazo más obvia consiste en promocionar un cambio de los combustibles de biomasa a los combustibles más limpios. Otras incluyen fomentar viviendas mejores y cambiar la conducta mediante programas de educación sobre los efectos adversos de la exposición al humo de las cocinas.
Empero, a corto plazo, la falta de disponibilidad de infraestructura y combustibles alternativos – y de la capacidad de la gente para pagarlos – podría hacer imposible un cambio de los biocombustibles. Una política más práctica consistiría en promocionar cocinas mejoradas. Hace falta proveer cocinas y estufas de bajo costo que queman biomasa de bajo consumo de combustible, producen menos humo, provistas de tiros o campanas diseñadas para evitar el escape de contaminantes al interior de la habitación. Pero será necesario adoptar un enfoque asequible y sostenible – que dé alta prioridad a las necesidades locales y a la participación comunitaria – si semejante programa ha de resultar efectivo
A medida que las sociedades van modernizándose, los hogares suben un peldaño en la “escalera energética” a los combustibles líquidos o gaseosos más limpios y, en algunos casos, la electricidad para cocinar. Se proyecta que el uso de los combustibles de biomasa irá disminuyendo lentamente en general, pero continuarán siendo la primera fuente de energía doméstica en gran parte del mundo en desarrollo durante el futuro previsible: según algunos estimados, en algunas regiones pobres, la dependencia de estos combustibles en efecto podría haber aumentado en fecha reciente.
Los ambientes dedicados a cocinar tienden a estar mal ventilados en muchas viviendas de los países en desarrollo, que en su mayoría no tienen una cocina separada. La vida se desarrolla en torno al lugar en que se cocinan las comidas, y las mujeres pasan gran parte de su tiempo allí. Las cocinas en su mayoría son muy primitivas – con frecuencia nada más que un hoyo o tres ladrillos – y queman los biocombustibles de manera ineficiente. Así, los habitantes, y las mujeres y los niños pequeños en especial, tienden a estar expuestos a altos niveles de humo de cocinas, que exceden con mucho los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Este humo de biomasa contiene muchos componentes nocivos, incluso partículas respirables en suspensión, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, formaldehido, e hidrocarburos poliaromáticos tales como benzo(a)pirina. Altas exposiciones a estos componentes pueden afectar el sistema respiratorio, los ojos, y las respuestas del sistema inmune, y aumentar la susceptibilidad a las infecciones y las enfermedades. Se los ha vinculado con serios problemas de salud, incluso tuberculosis, infecciones respiratorias agudas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cor pulmonale, y cáncer del pulmón – y se asocian con asma, ceguera, anemia, y resultados adversos del embarazo como peso bajo al nacer y mortalidad perinatal.
Tuberculosis
Recientes investigaciones sugieren que personas que viven en casas que dependen fundamentalmente de biocombustibles para cocinar con dos a tres mayor probabilidad contraerán tuberculosis activa que aquellas que usan combustibles más limpios. Al reducir la resistencia a la infección inicial o promocionar el desarrollo de tuberculosis activa en personas que ya están infectadas, o ambos, el humo de las cocinas puede aumentar el riesgo de tuberculosis. La tuberculosis pulmonar, la forma más común de la enfermedad, es transmitida por la tos, que se ve aumentada por el humo. La benzo(a)pirina, un conocido carcinógeno, se halla en este humo en grandes cantidades, y hay pruebas de que esto puede deprimir las respuestas del sistema inmune.
Infecciones respiratorias agudas
Estas infecciones constituyen la causa singular más importante de morbilidad y mortalidad en todas partes del mundo, dando cuenta de la muerte de más de 3 millones de niños menores de cinco años cada año – y de un 9% aproximadamente de toda la carga de enfermedad en el mundo. La exposición prolongada a altos niveles de humo de biomasa puede dañar la capacidad de depuración de los pulmones y volverlos más susceptibles a infección. Los efectos pueden ser particularmente graves para los niños pequeños, que tienden a quedarse en la casa, a menudo atados a la espalda o sentados en el regazo de la madre mientras ella está cocinando.
Enfermedad de obstrucción pulmonar crónica
Las infecciones respiratorias repetidas o graves en la infancia también pueden conducir a enfermedades crónicas de los pulmones en la edad adulta. Un número de estudios han reportado una asociación entre la exposición al humo de biomasa y bronquitis crónica o enfermedad de obstrucción pulmonar.
Asma
Es probable que, más bien que causar el asma en primer lugar, el humo agravará el asma – desencadenando un ataque. No obstante, los ataques repetidos debidos a la exposición al humo pueden dejar a la persona más vulnerable a pequeñas dosis y aumentar la gravedad de los ataques. La exposición a partículas finas en el humo se ha vinculado con mayores síntomas de asma y visitas a consultorios de emergencia. La evidencia de los efectos del humo de las cocinas como causa de asma es mixta, pero el humo contiene algunos de los mismos contaminantes encontrados en la contaminación atmosférica o el humo de tabaco, ambos asociados con la enfermedad.
Anemia y resultados adversos del embarazo
El humo de la combustión de biomasa contiene grandes cantidades de monóxido de carbono (CO), que puede combinarse con hemoglobina en la sangre para producir carboxihemo-globina (HbCO), reduciendo con ello efectivamente la cantidad de oxígeno transportado a los tejidos del cuerpo y causando anemia. Esto es particularmente importante para las mujeres debido a que ellas tienen menos reservas de hemoglobina que los hombres, y porque sus niveles naturales de HbCO aumentan considerablemente durante el embarazo. Por otra parte, las mujeres son quienes cocinan la mayoría de las comidas y por ende están más expuestas al CO. No existen estudios empíricos que vinculen el humo de las cocinas con la anemia, pero hay cierta evidencia que lo vinculan con el desarrollo del feto, el peso bajo al nacer, y la mortalidad perinatal.
Cataratas y la ceguera
Es sabido que las cataratas – la principal causa próxima de ceguera total en el mundo – están vinculadas con el daño al ojo que, entre otros factores, puede ser producido por una pesada contaminación transportada por el aire. Varios estudios en humanos indican que el humo de tabaco puede causar catarata, lo cual sugiere que el humo de las cocinas podría tener un efecto similar, si bien la investigación llevada a cabo es limitada. El tracoma y la conjuntivitis, también causantes de ceguera, tal vez podrían ser agravados por el humo.
Cáncer de pulmón
El humo de las cocinas, igual que el humo de tabaco, contiene numorosos hidrocarburos aromáticos policíclicos, tales como benzo(a)pirina, que pueden causar cánceres. La investigación empírica ha demostrado una asociación entre la exposición al humo de carbón y el cáncer de pulmón, pero la evidencia que vincula el humo de biomasa con el cáncer de pulmón es limitada. También se ha vinculado la exposición al humo de biomasa con cánceres nasofaríngeos y laríngeos, otitis media (infección del oído medio) en los niños, y cor pulmonale.
Hay suficientes pruebas que sugieren que el humo de cocina ejerce muchos efectos sobre la salud, aún si su rol en la transición epidemiológica no se comprende totalmente.
Según un estimado reciente, la quema de combustibles domésticos sólidos da cuenta de unos 2,5 millones de muertes prematuras cada año – alrededor de 6-7% de la carga mundial de enfermedad, y considerablemente más que la proporción debida a la contaminación atmosférica ambiental urbana.
En general, se ha estimado que 25-33% de la carga mundial de enfermedad puede atribuirse a factores de peligro ambiental. Un estudio reciente coloca el uso de combustibles sólidos sin procesar para cocinar y calentar las viviendas en el tercer lugar más importante entre estos factores, después de la desnutrición y del agua/higiene/saneamiento, causante de discapacidad y muerte en los países en desarrollo.
La opción es clara. Es posible salvar millones de vidas humanas y evitar gran cantidad de mala salud en los países mediante la reducción de los niveles de contaminación en lugares cerrados del humo causado por cocinas y estufas. Tal vez la opción política a largo plazo más obvia consiste en promocionar un cambio de los combustibles de biomasa a los combustibles más limpios. Otras incluyen fomentar viviendas mejores y cambiar la conducta mediante programas de educación sobre los efectos adversos de la exposición al humo de las cocinas.
Empero, a corto plazo, la falta de disponibilidad de infraestructura y combustibles alternativos – y de la capacidad de la gente para pagarlos – podría hacer imposible un cambio de los biocombustibles. Una política más práctica consistiría en promocionar cocinas mejoradas. Hace falta proveer cocinas y estufas de bajo costo que queman biomasa de bajo consumo de combustible, producen menos humo, provistas de tiros o campanas diseñadas para evitar el escape de contaminantes al interior de la habitación. Pero será necesario adoptar un enfoque asequible y sostenible – que dé alta prioridad a las necesidades locales y a la participación comunitaria – si semejante programa ha de resultar efectivo
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los arboles
Buen árbol, buena sombra" dicho vasco
Los árboles son plantas caracterizadas por tener un tallo principal erguido leñoso; por lo general, los árboles son las plantas que en su madurez alcanzan mayor altura. Se diferencian de los arbustos en que generalmente emiten un único tallo principal o tronco, y de las hierbas en que el tallo está formado casi en su totalidad por tejido leñoso. Los árboles más pequeños forman a veces varios tallos, como los arbustos, pero casi todas las especies grandes adoptan el biotipo de árbol. Los árboles más pequeños pueden medir en la madurez poco más de 4,5 m de altura y sólo 15 cm de perímetro del tronco; en cambio, las especies más grandes superan los 110 m de altura y los 6 m de diámetro en el tronco.
A los árboles se les suele agrupar de una manera muy general en dos categorías: árboles de hoja perenne y árboles de hoja caduca, que no se ajustan por completo a la clasificación botánica descrita más adelante. Los de hoja perenne, o perennifolios, son los que mantienen las hojas durante todo el año; estos árboles pierden hojas viejas y forman hojas nuevas continuamente. Hay dos tipos básicos de hoja perenne: 1) la acicular o aguja, tipificada por la hoja rígida, delgada o escamosa y resinosa de casi todas las coníferas y 2) la hoja ancha de las angiospermas, común sobre todo en regiones tropicales, pero con algunos representantes en zonas templadas. Los árboles caducifolios o de hoja caduca son todos de hoja ancha y pierden todo el follaje una vez al año, casi siempre cuando se acerca la estación más fría o más oscura.
Los árboles son plantas caracterizadas por tener un tallo principal erguido leñoso; por lo general, los árboles son las plantas que en su madurez alcanzan mayor altura. Se diferencian de los arbustos en que generalmente emiten un único tallo principal o tronco, y de las hierbas en que el tallo está formado casi en su totalidad por tejido leñoso. Los árboles más pequeños forman a veces varios tallos, como los arbustos, pero casi todas las especies grandes adoptan el biotipo de árbol. Los árboles más pequeños pueden medir en la madurez poco más de 4,5 m de altura y sólo 15 cm de perímetro del tronco; en cambio, las especies más grandes superan los 110 m de altura y los 6 m de diámetro en el tronco.
A los árboles se les suele agrupar de una manera muy general en dos categorías: árboles de hoja perenne y árboles de hoja caduca, que no se ajustan por completo a la clasificación botánica descrita más adelante. Los de hoja perenne, o perennifolios, son los que mantienen las hojas durante todo el año; estos árboles pierden hojas viejas y forman hojas nuevas continuamente. Hay dos tipos básicos de hoja perenne: 1) la acicular o aguja, tipificada por la hoja rígida, delgada o escamosa y resinosa de casi todas las coníferas y 2) la hoja ancha de las angiospermas, común sobre todo en regiones tropicales, pero con algunos representantes en zonas templadas. Los árboles caducifolios o de hoja caduca son todos de hoja ancha y pierden todo el follaje una vez al año, casi siempre cuando se acerca la estación más fría o más oscura.
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la naturalesa
¿Que Es La Naturaleza?
Entrando al siglo 21, estamos enterados de manera jamás vista sobre lo que llaman la naturaleza. Para muchos, el conocimiento del término “naturaleza” se relaciona a las cosas no humanas que debemos proteger o conservar para evitar consecuencias graves. Un árbol, una flor, un ave, la lluvia, y hasta el sol subiendo sobre el horizonte - todos son percibidos como ejemplos de la naturaleza. La palabra “naturaleza” viene de la palabra Latina “natura,” la cual significa “carácter natural de las cosas.” Esta es derivada de la palabra Griega “physis,” que se refiera a la forma espontanea en la cual los animales y las plantas crecen. Mientras mas graves se convierten los problemas ambientales, mas quiere el publico que la sociedad tome acciones para proteger “la naturaleza.” Esto incluye todo lo que existe menos las cosas hechas por el hombre. Por esta razón, la definición es extremadamente ambigua, llevando a diferentes personas y culturas a tener percepciones diferentes sobre existencias biofísicas y el valor que les damos como sociedad.
Personalmente, me es claro que los humanos existimos en un mundo con ambientes diferentes controlados por las actividades biofísicas en nuestro alrededor. Entiendo que para lograr una sociedad sostenible - que pueda seguir avanzando y mejorando la calidad de vida de sus miembros indefinitivamente - se debe proteger y usar racionalmente e creativamente los recursos naturales y el capital humano. Pero también me es claro que para evitar los problemas de una definición ambigua como la de la palabra “naturaleza,” es necesario crear una definición específica o una percepción sobre la realidad que justifique nuestras acciones.
El problema del uso ambiguo de la palabra “naturaleza” es que es relacionada con cualquier actividad o idea humana que tenga en menta su mejoramiento. Por lo tanto, un político que quiera evitar las consecuencias graves del cambio climático es relacionado al “medio ambiente” o “la naturaleza,” aunque en realidad su mensaje sea más relacionado a la posibilidad de la sociedad humana de lograr una mejor calidad de vida en el futuro para todos. Por la misma razón, un “ecologista” que recomienda reducir la contaminación del aire o del agua para prevenir problemas de salud humana es típicamente denominado como alguien con un “interés especial,” aunque su único interés sea proteger la salud de los residentes de su ciudad. Este problema es el cual ha ocasionado una oposición fuerte contra tales “ambientalistas” de todos tipos y una percepción de que el “medio ambiente” o “la naturaleza” es un “interés especial” aunque en la gran parte se trate directamente sobre la calidad de vida de los humanos.
Como humano, justifico poner la calidad de vida de todos los humanos antes de cualquier otra cosa. Aunque muchos me denominen como “ambientalista,” “naturalista,” o algo por lo parecido, mis esfuerzos son típicamente por el bien de la humanidad y no tanto por el bien de algunas especies, un bosque, o aquellas cosas típicamente asociadas con la “naturaleza.” Esto es porque veo la percepción popular de “naturaleza” y “medio ambiente” como excesivamente confusa y por lo tanto pobremente entendida. Este es un intento de aclarar este problema para un mejor entendimiento.
Pensemos en un ejemplo típico de “naturaleza,” tal como un bosque. Un bosque verde y prístino es percibido como natural porque por la mayor parte no existe la influencia humana en tal ecosistema. La comunidad de plantas se formo sin intervención humana. Es algo donde existe la paz y harmonía, según la percepción popular. El bosque soporta la supervivencia de muchas especies y por alguna razón es mejor dejarla así que ponerle nuestras manos.
Por mi parte, veo tal bosque primeramente como un beneficio a la calidad de vida humana. Los bosques ofrecen muchos servicios importantes para nuestra calidad de vida. Los servicios son los productos de las funciones - las actividades y los espacios que mantienen estabilidad temporal - de las comunidades de un ecosistema. Incluyen la estabilización del clima regional (y en algunos casos, global), la purificación y el control de flujo del agua, la contribución de insectos para la polinización en la agricultura, la provisión de madera y otros productos forestales, entre otros. También percibo el bosque como una comunidad de plantas con especies en plena competición y sin ninguna piedad a otras especies que no son necesarias para su supervivencia.
Es un bosque con especies que supieron cambiar genéticamente con el tiempo y se adaptaron a su región, y por lo tanto habitan el lugar calificado como bosque o, popularmente, “naturaleza.” Si pensamos, esto no es diferente a lo que hacen los humanos. Las plantas y los animales que habitan un bosque habitaron dicha localidad porque es donde mejor pueden sobrevivir o donde más lejos lograron llegar. También están compitiendo sin piedad para asegurar su dominación sobre el ecosistema. Los humanos, por otro lado, hemos creado ciudades porque en ellas podemos sobrevivir mejor. En las ciudades, existen todos los recursos que requerimos, incluyendo la interacción social. Es típicamente lo que mejor pudimos hacer con nuestra estructura social para mejor poder sobrevivir. ¿Cuál es la diferencia?
La única diferencia entre el bosque, manglar, o arrecife coralino y la ciudad humana es que nosotros, como especies con capacidad pensativa, lamentablemente y afortunadamente percibimos cada lado de forma diferente a lo que pudieran percibir otras especies. Si las especies en el bosque pensaran, creo que verían a los humanos tal como algunos ecosistemas verían a las especies invasoras de hoy que toman control del ecosistema con el tiempo. Como humanos, tendemos a percibir lo que no está conectado a nuestra estructura social directamente de forma ambigua. Es por eso que hoy, aunque hemos cuantificado problemas “ambientales” e concluido que estamos en gran peligro, todavía percibimos el uso sostenible de los servicios que otras especies en agregado - servicios ecológicos - nos proveen como “interés especial” que tiene importancia pero que no dicta nuestra sobrevivencia.
En el siglo 21, la comprensión de lo que en realidad significa el desarrollo sostenible - la optimización del desarrollo humano para una mejor calidad de vida en el largo plazo - será significativamente importante. Y no será importante por la percepción popular de la “naturaleza” o el “medio ambiente,” sino porque es la única forma que podremos prevenir la sobrevivencia de la mayoría de la población humana en este siglo. El cambio climático, la escasez de agua fresca, la posible disminución de la producción agrícola, el crecimiento de la población humana, la perdida de la biodiversidad, y la falta de gobernabilidad representativa (la cual es necesaria para el desarrollo sostenible y no significa lo que popularmente se le llama hoy “democracia”) son temas que dictaran el futuro de la sociedad humana.
Entrando al siglo 21, estamos enterados de manera jamás vista sobre lo que llaman la naturaleza. Para muchos, el conocimiento del término “naturaleza” se relaciona a las cosas no humanas que debemos proteger o conservar para evitar consecuencias graves. Un árbol, una flor, un ave, la lluvia, y hasta el sol subiendo sobre el horizonte - todos son percibidos como ejemplos de la naturaleza. La palabra “naturaleza” viene de la palabra Latina “natura,” la cual significa “carácter natural de las cosas.” Esta es derivada de la palabra Griega “physis,” que se refiera a la forma espontanea en la cual los animales y las plantas crecen. Mientras mas graves se convierten los problemas ambientales, mas quiere el publico que la sociedad tome acciones para proteger “la naturaleza.” Esto incluye todo lo que existe menos las cosas hechas por el hombre. Por esta razón, la definición es extremadamente ambigua, llevando a diferentes personas y culturas a tener percepciones diferentes sobre existencias biofísicas y el valor que les damos como sociedad.
Personalmente, me es claro que los humanos existimos en un mundo con ambientes diferentes controlados por las actividades biofísicas en nuestro alrededor. Entiendo que para lograr una sociedad sostenible - que pueda seguir avanzando y mejorando la calidad de vida de sus miembros indefinitivamente - se debe proteger y usar racionalmente e creativamente los recursos naturales y el capital humano. Pero también me es claro que para evitar los problemas de una definición ambigua como la de la palabra “naturaleza,” es necesario crear una definición específica o una percepción sobre la realidad que justifique nuestras acciones.
El problema del uso ambiguo de la palabra “naturaleza” es que es relacionada con cualquier actividad o idea humana que tenga en menta su mejoramiento. Por lo tanto, un político que quiera evitar las consecuencias graves del cambio climático es relacionado al “medio ambiente” o “la naturaleza,” aunque en realidad su mensaje sea más relacionado a la posibilidad de la sociedad humana de lograr una mejor calidad de vida en el futuro para todos. Por la misma razón, un “ecologista” que recomienda reducir la contaminación del aire o del agua para prevenir problemas de salud humana es típicamente denominado como alguien con un “interés especial,” aunque su único interés sea proteger la salud de los residentes de su ciudad. Este problema es el cual ha ocasionado una oposición fuerte contra tales “ambientalistas” de todos tipos y una percepción de que el “medio ambiente” o “la naturaleza” es un “interés especial” aunque en la gran parte se trate directamente sobre la calidad de vida de los humanos.
Como humano, justifico poner la calidad de vida de todos los humanos antes de cualquier otra cosa. Aunque muchos me denominen como “ambientalista,” “naturalista,” o algo por lo parecido, mis esfuerzos son típicamente por el bien de la humanidad y no tanto por el bien de algunas especies, un bosque, o aquellas cosas típicamente asociadas con la “naturaleza.” Esto es porque veo la percepción popular de “naturaleza” y “medio ambiente” como excesivamente confusa y por lo tanto pobremente entendida. Este es un intento de aclarar este problema para un mejor entendimiento.
Pensemos en un ejemplo típico de “naturaleza,” tal como un bosque. Un bosque verde y prístino es percibido como natural porque por la mayor parte no existe la influencia humana en tal ecosistema. La comunidad de plantas se formo sin intervención humana. Es algo donde existe la paz y harmonía, según la percepción popular. El bosque soporta la supervivencia de muchas especies y por alguna razón es mejor dejarla así que ponerle nuestras manos.
Por mi parte, veo tal bosque primeramente como un beneficio a la calidad de vida humana. Los bosques ofrecen muchos servicios importantes para nuestra calidad de vida. Los servicios son los productos de las funciones - las actividades y los espacios que mantienen estabilidad temporal - de las comunidades de un ecosistema. Incluyen la estabilización del clima regional (y en algunos casos, global), la purificación y el control de flujo del agua, la contribución de insectos para la polinización en la agricultura, la provisión de madera y otros productos forestales, entre otros. También percibo el bosque como una comunidad de plantas con especies en plena competición y sin ninguna piedad a otras especies que no son necesarias para su supervivencia.
Es un bosque con especies que supieron cambiar genéticamente con el tiempo y se adaptaron a su región, y por lo tanto habitan el lugar calificado como bosque o, popularmente, “naturaleza.” Si pensamos, esto no es diferente a lo que hacen los humanos. Las plantas y los animales que habitan un bosque habitaron dicha localidad porque es donde mejor pueden sobrevivir o donde más lejos lograron llegar. También están compitiendo sin piedad para asegurar su dominación sobre el ecosistema. Los humanos, por otro lado, hemos creado ciudades porque en ellas podemos sobrevivir mejor. En las ciudades, existen todos los recursos que requerimos, incluyendo la interacción social. Es típicamente lo que mejor pudimos hacer con nuestra estructura social para mejor poder sobrevivir. ¿Cuál es la diferencia?
La única diferencia entre el bosque, manglar, o arrecife coralino y la ciudad humana es que nosotros, como especies con capacidad pensativa, lamentablemente y afortunadamente percibimos cada lado de forma diferente a lo que pudieran percibir otras especies. Si las especies en el bosque pensaran, creo que verían a los humanos tal como algunos ecosistemas verían a las especies invasoras de hoy que toman control del ecosistema con el tiempo. Como humanos, tendemos a percibir lo que no está conectado a nuestra estructura social directamente de forma ambigua. Es por eso que hoy, aunque hemos cuantificado problemas “ambientales” e concluido que estamos en gran peligro, todavía percibimos el uso sostenible de los servicios que otras especies en agregado - servicios ecológicos - nos proveen como “interés especial” que tiene importancia pero que no dicta nuestra sobrevivencia.
En el siglo 21, la comprensión de lo que en realidad significa el desarrollo sostenible - la optimización del desarrollo humano para una mejor calidad de vida en el largo plazo - será significativamente importante. Y no será importante por la percepción popular de la “naturaleza” o el “medio ambiente,” sino porque es la única forma que podremos prevenir la sobrevivencia de la mayoría de la población humana en este siglo. El cambio climático, la escasez de agua fresca, la posible disminución de la producción agrícola, el crecimiento de la población humana, la perdida de la biodiversidad, y la falta de gobernabilidad representativa (la cual es necesaria para el desarrollo sostenible y no significa lo que popularmente se le llama hoy “democracia”) son temas que dictaran el futuro de la sociedad humana.
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la electricidad
Electricidad
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1 Historia de la electricidad
2 Electrostática y electrodinámica
2.1 Carga eléctrica
2.2 Fuerza entre cargas
2.3 Campos eléctrico y magnético
3 Electromagnetismo
4 Potencial y tensión eléctrica
5 Propiedades eléctricas de los materiales
5.1 Origen microscópico
5.2 Conductividad y resistividad
6 Corriente eléctrica
6.1 Corriente continua
6.2 Corriente alterna
6.2.1 Corriente trifásica
6.2.2 Corriente monofásica
7 Circuitos
8 Fenómenos termoeléctricos
9 Generación de energía eléctrica
9.1 Generación masiva
9.1.1 Centrales termoeléctricas
9.1.2 Centrales hidroeléctricas
9.1.3 Centrales eólicas
9.1.4 Centrales fotovoltaicas
9.2 Generación a pequeña escala
9.2.1 Grupo electrógeno
9.2.2 Pila voltaica
9.2.3 Pilas de combustible
9.2.4 Generador termoeléctrico de radioisótopos
10 Suministro eléctrico
10.1 Transporte de energía eléctrica
10.2 Distribución de energía eléctrica
11 Mediciones eléctricas
11.1 Unidades eléctricas
11.2 Instrumentos de medida
11.2.1 Galvanómetro
11.2.2 Amperímetros
11.2.3 Voltímetros
11.2.4 Óhmetro
11.2.5 Multímetro
11.2.6 Osciloscopio
11.2.7 Analizador de espectro
12 Potencia eléctrica
12.1 Potencia de cargas reactivas
12.2 Potencia activa
13 Elementos de seguridad
14 Aplicaciones de la electricidad
14.1 Máquinas eléctricas
14.1.1 Generador eléctrico
14.1.2 Motor eléctrico
14.1.3 Transformador
14.2 Máquinas frigoríficas y aire acondicionado
14.3 Electroimanes
14.4 Electroquímica
14.5 Electroválvulas
14.6 Iluminación y alumbrado
14.7 Producción de calor
14.8 Robótica y máquinas CNC
14.9 Señales luminosas
14.10 Telecomunicaciones
14.11 Uso doméstico
14.12 Uso en la industria
14.13 Uso en el transporte
14.14 Uso en la medicina
15 Electrónica
15.1 Electrónica digital
16 Consumo de energía y eficiencia energética
17 Salud y electricidad
18 Electricidad en la naturaleza
18.1 Mundo inorgánico
18.1.1 Descargas eléctricas atmosféricas
18.1.2 Campo magnético terrestre
18.2 Mundo orgánico
18.2.1 Impulso nervioso
18.2.2 Uso biológico
19 Referencias
20 Bibliografía
21 Véase también
22 Enlaces externos
La electricidad (del griego elektron, cuyo significado es ámbar) es un fenómeno físico cuyo origen son las cargas eléctricas y cuya energía se manifiesta en fenómenos mecánicos, térmicos, luminosos y químicos, entre otros.[1] [2] [3] [4] Se puede observar de forma natural en fenómenos atmosféricos, por ejemplo los rayos, que son descargas eléctricas producidas por la transferencia de energía entre la ionosfera y la superficie terrestre, (proceso complejo del que los rayos solo forman una parte). Otros mecanismos eléctricos naturales los podemos encontrar en procesos biológicos, como el funcionamiento del sistema nervioso. Es la base del funcionamiento de muchas máquinas, desde pequeños electrodomésticos hasta sistemas de gran potencia como los trenes de alta velocidad, y asimismo de todos los dispositivos electrónicos.[5] Además es esencial para la producción de sustancias químicas como el aluminio y el cloro.
También se denomina electricidad a la rama de la física que estudia las leyes que rigen el fenómeno y a la rama de la tecnología que lo usa en aplicaciones prácticas. Desde que, en 1831, Faraday descubriera la forma de producir corrientes eléctricas por inducción —fenómeno que permite transformar energía mecánica en energía eléctrica— se ha convertido en una de las formas de energía más importantes para el desarrollo tecnológico debido a su facilidad de generación y distribución y a su gran número de aplicaciones.
La electricidad en una de sus manifestaciones naturales: el relámpago.La electricidad es originada por las cargas eléctricas, en reposo o en movimiento, y las interacciones entre ellas. Cuando varias cargas eléctricas están en reposo relativo se ejercen entre ellas fuerzas electrostáticas. Cuando las cargas eléctricas están en movimiento relativo se ejercen también fuerzas magnéticas. Se conocen dos tipos de cargas eléctricas: positivas y negativas. Los átomos que conforman la materia contienen partículas subatómicas positivas (protones), negativas (electrones) y neutras (neutrones). También hay partículas elementales cargadas que en condiciones normales no son estables, por lo que se manifiestan sólo en determinados procesos como los rayos cósmicos y las desintegraciones radiactivas.[6]
La electricidad y el magnetismo son dos aspectos diferentes de un mismo fenómeno físico, denominado electromagnetismo, descrito matemáticamente por las ecuaciones de Maxwell. El movimiento de una carga eléctrica produce un campo magnético, la variación de un campo magnético produce un campo eléctrico y el movimiento acelerado de cargas eléctricas genera ondas electromagnéticas (como en las descargas de rayos que pueden escucharse en los receptores de radio AM).[7]
Debido a las crecientes aplicaciones de la electricidad como vector energético, como base de las telecomunicaciones y para el procesamiento de información, uno de los principales desafíos contemporáneos es generarla de modo más eficiente y con el mínimo impacto ambiental.
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1 Historia de la electricidad
2 Electrostática y electrodinámica
2.1 Carga eléctrica
2.2 Fuerza entre cargas
2.3 Campos eléctrico y magnético
3 Electromagnetismo
4 Potencial y tensión eléctrica
5 Propiedades eléctricas de los materiales
5.1 Origen microscópico
5.2 Conductividad y resistividad
6 Corriente eléctrica
6.1 Corriente continua
6.2 Corriente alterna
6.2.1 Corriente trifásica
6.2.2 Corriente monofásica
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9 Generación de energía eléctrica
9.1 Generación masiva
9.1.1 Centrales termoeléctricas
9.1.2 Centrales hidroeléctricas
9.1.3 Centrales eólicas
9.1.4 Centrales fotovoltaicas
9.2 Generación a pequeña escala
9.2.1 Grupo electrógeno
9.2.2 Pila voltaica
9.2.3 Pilas de combustible
9.2.4 Generador termoeléctrico de radioisótopos
10 Suministro eléctrico
10.1 Transporte de energía eléctrica
10.2 Distribución de energía eléctrica
11 Mediciones eléctricas
11.1 Unidades eléctricas
11.2 Instrumentos de medida
11.2.1 Galvanómetro
11.2.2 Amperímetros
11.2.3 Voltímetros
11.2.4 Óhmetro
11.2.5 Multímetro
11.2.6 Osciloscopio
11.2.7 Analizador de espectro
12 Potencia eléctrica
12.1 Potencia de cargas reactivas
12.2 Potencia activa
13 Elementos de seguridad
14 Aplicaciones de la electricidad
14.1 Máquinas eléctricas
14.1.1 Generador eléctrico
14.1.2 Motor eléctrico
14.1.3 Transformador
14.2 Máquinas frigoríficas y aire acondicionado
14.3 Electroimanes
14.4 Electroquímica
14.5 Electroválvulas
14.6 Iluminación y alumbrado
14.7 Producción de calor
14.8 Robótica y máquinas CNC
14.9 Señales luminosas
14.10 Telecomunicaciones
14.11 Uso doméstico
14.12 Uso en la industria
14.13 Uso en el transporte
14.14 Uso en la medicina
15 Electrónica
15.1 Electrónica digital
16 Consumo de energía y eficiencia energética
17 Salud y electricidad
18 Electricidad en la naturaleza
18.1 Mundo inorgánico
18.1.1 Descargas eléctricas atmosféricas
18.1.2 Campo magnético terrestre
18.2 Mundo orgánico
18.2.1 Impulso nervioso
18.2.2 Uso biológico
19 Referencias
20 Bibliografía
21 Véase también
22 Enlaces externos
La electricidad (del griego elektron, cuyo significado es ámbar) es un fenómeno físico cuyo origen son las cargas eléctricas y cuya energía se manifiesta en fenómenos mecánicos, térmicos, luminosos y químicos, entre otros.[1] [2] [3] [4] Se puede observar de forma natural en fenómenos atmosféricos, por ejemplo los rayos, que son descargas eléctricas producidas por la transferencia de energía entre la ionosfera y la superficie terrestre, (proceso complejo del que los rayos solo forman una parte). Otros mecanismos eléctricos naturales los podemos encontrar en procesos biológicos, como el funcionamiento del sistema nervioso. Es la base del funcionamiento de muchas máquinas, desde pequeños electrodomésticos hasta sistemas de gran potencia como los trenes de alta velocidad, y asimismo de todos los dispositivos electrónicos.[5] Además es esencial para la producción de sustancias químicas como el aluminio y el cloro.
También se denomina electricidad a la rama de la física que estudia las leyes que rigen el fenómeno y a la rama de la tecnología que lo usa en aplicaciones prácticas. Desde que, en 1831, Faraday descubriera la forma de producir corrientes eléctricas por inducción —fenómeno que permite transformar energía mecánica en energía eléctrica— se ha convertido en una de las formas de energía más importantes para el desarrollo tecnológico debido a su facilidad de generación y distribución y a su gran número de aplicaciones.
La electricidad en una de sus manifestaciones naturales: el relámpago.La electricidad es originada por las cargas eléctricas, en reposo o en movimiento, y las interacciones entre ellas. Cuando varias cargas eléctricas están en reposo relativo se ejercen entre ellas fuerzas electrostáticas. Cuando las cargas eléctricas están en movimiento relativo se ejercen también fuerzas magnéticas. Se conocen dos tipos de cargas eléctricas: positivas y negativas. Los átomos que conforman la materia contienen partículas subatómicas positivas (protones), negativas (electrones) y neutras (neutrones). También hay partículas elementales cargadas que en condiciones normales no son estables, por lo que se manifiestan sólo en determinados procesos como los rayos cósmicos y las desintegraciones radiactivas.[6]
La electricidad y el magnetismo son dos aspectos diferentes de un mismo fenómeno físico, denominado electromagnetismo, descrito matemáticamente por las ecuaciones de Maxwell. El movimiento de una carga eléctrica produce un campo magnético, la variación de un campo magnético produce un campo eléctrico y el movimiento acelerado de cargas eléctricas genera ondas electromagnéticas (como en las descargas de rayos que pueden escucharse en los receptores de radio AM).[7]
Debido a las crecientes aplicaciones de la electricidad como vector energético, como base de las telecomunicaciones y para el procesamiento de información, uno de los principales desafíos contemporáneos es generarla de modo más eficiente y con el mínimo impacto ambiental.
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son ecologicos los biocombustibles
¿Son ecológicos los biocombustibles?
Diversas fuentes los culpan de destruir ecosistemas, incrementar las desigualdades sociales o aumentar los precios de los alimentos básicos
Los biocombustibles, derivados de materiales tan diversos como los cereales o los aceites desechados, apenas representan hoy día el 0,5% de los combustibles consumidos por el transporte por carretera. Pero esta situación puede cambiar en breve: Presentados como una alternativa ecológica a los combustibles fósiles, la Unión Europea pretende multiplicar por 10 el consumo actual de biocarburantes (bioetanol y biodiesel) para 2010, y por 20 para 2020. Estados Unidos, basándose en el bioetanol a partir del maíz, se ha propuesto el objetivo del 10% para el 2015. Por su parte, Brasil asegura autoabastecer sus necesidades de combustible gracias a ellos. Sin embargo, cada vez más científicos, ecologistas o agricultores levantan su voz contra su actual modelo de desarrollo. La destrucción de los ecosistemas, el aumento de las desigualdades sociales o el alza de los precios de los alimentos básicos son algunas de sus críticas.
Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA Fecha de publicación: 8 de septiembre de 2007 ¿Por qué están siendo atacados?
Un estudio publicado en Science en agosto aseguraba que el incremento de la producción de biocombustibles podría despedir nueve veces más dióxido de carbono (CO2) durante las próximas tres décadas que los combustibles fósiles. El trabajo era además el primero en calcular el impacto de las emisiones de CO2 de los biocombustibles en todo su ciclo productivo.
El incremento de la producción de biocombustibles podría despedir nueve veces más CO2 durante las próximas tres décadas que los combustibles fósiles
Asimismo, sus responsables, un grupo de investigadores de la Universidad de Leeds y del World Land Trust, del Reino Unido, consideraban desacertado destruir bosques para instalar en su superficie cultivos de biocombustible, ya que con ello se estaría liberando el CO2 guardado en los árboles, además de causar un impacto ambiental grave en forma de pérdida de hábitat y de fauna y flora, desertificación, y desequilibrios en el clima. En este sentido, Karmele Llanos, de la ONG Internacional Animal Rescue, y que se encuentra en Indonesia para tratar de salvar a los orangutanes de la extinción, afirma que el aceite de palma, uno de los principales biocombustibles, se ha convertido en este país en la causa principal de la destrucción de su hábitat.
En cualquier caso, no es la primera vez que se critica a los biocombustibles, hasta el punto de que algunos expertos prefieren llamarlos "agrocombustibles", una denominación más descriptiva que elimina su supuesta etiqueta "bio" o ecológica. Por ejemplo, un estudio del ecólogo de la Universidad de Cornell David Pimentel publicado en 2005 aseguraba que el balance energético del etanol a partir de maíz es negativo, es decir, la energía necesaria para producirlo sería superior a la que genera.
- Imagen: Tantyo Bangun -
En este sentido, instituciones como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han realizado críticas a las condiciones actuales en las que se están desarrollando los biocombustibles. Según la FAO, 500 millones de hectáreas de tierras arables desaparecerán, contando sólo al tercer mundo. Por su parte, expertos reunidos en Estocolmo en la conferencia World Water Week, un encuentro anual sobre el estado del agua en el mundo, afirmaron que los cultivos energéticos, es decir, destinados a la producción de biocombustibles, pueden poner en peligro las provisiones de este preciado elemento.
José Santamarta, responsable en España del Instituto World Watch y colaborador del Ministerio de Medio Ambiente, destaca algunos estudios realizados en California que apuntan a una mayor contaminación que la gasolina a la que sustituye el etanol en mezclas que van del 5% al 85%. Asimismo, según Santamarta, los biocombustibles contribuyen a perpetuar un modelo energético y de transporte insostenible, sustituyendo pequeños porcentajes del consumo de gasolina y gasóleo por etanol y biodiésel, respectivamente. "El entusiasmo del presidente George W. Bush por el etanol es significativo", apostilla.
Todo ello podría generar, además, unas graves consecuencias sociales para muchas personas que viven en el ámbito rural, así como las más pobres en muchos países del Sur, como explica Miquel Ortega, coordinador de la revista "Ecología Política": "Mientras que los beneficios económicos se pueden centrar en pocas manos, los perjuicios pueden extenderse a capas amplias de la población menos capacitadas o que apuesten por un modelo agrario diferente".
Para Heikki Mesa, experto en energía y cambio climático de WWF/Adena, los biocombustibles "comestibles" eran moderadamente sostenibles cuando estaban hechos con aceites vegetales reciclados, o con materia prima proveniente de campos agrícolas marginales, y para consumo local. Ahora bien, explica, "al plantearse escalas de producción gigantescas, como en EEUU o en la UE, la demanda de estas materias primas afecta a la ley del mercado internacional. La cuestión es quién puede pagar más por el recurso. Los países desarrollados podemos permitirnos pagar más por biocombustibles y alimentos (aunque tampoco a largo plazo), pero los países en vías de desarrollo se pueden quedar sin ambos".
En este contexto, parece que las críticas están siendo escuchadas. Los responsables de los departamentos de Energía y Transporte de la Comisión Europea, inmersos en pleno análisis de una futura ley sobre biocombustibles que podría debatirse por los 27 gobiernos de la UE a fines de este año, anunciaban recientemente una posible prohibición a los subsidios para el desarrollo de biocombustibles que pudieran dañar al medio ambiente. ¿Son ecológicos los biocombustibles?
Diversas fuentes los culpan de destruir ecosistemas, incrementar las desigualdades sociales o aumentar los precios de los alimentos básicos
Los biocombustibles, derivados de materiales tan diversos como los cereales o los aceites desechados, apenas representan hoy día el 0,5% de los combustibles consumidos por el transporte por carretera. Pero esta situación puede cambiar en breve: Presentados como una alternativa ecológica a los combustibles fósiles, la Unión Europea pretende multiplicar por 10 el consumo actual de biocarburantes (bioetanol y biodiesel) para 2010, y por 20 para 2020. Estados Unidos, basándose en el bioetanol a partir del maíz, se ha propuesto el objetivo del 10% para el 2015. Por su parte, Brasil asegura autoabastecer sus necesidades de combustible gracias a ellos. Sin embargo, cada vez más científicos, ecologistas o agricultores levantan su voz contra su actual modelo de desarrollo. La destrucción de los ecosistemas, el aumento de las desigualdades sociales o el alza de los precios de los alimentos básicos son algunas de sus críticas.
Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA Fecha de publicación: 8 de septiembre de 2007 ¿Por qué están siendo atacados?
Un estudio publicado en Science en agosto aseguraba que el incremento de la producción de biocombustibles podría despedir nueve veces más dióxido de carbono (CO2) durante las próximas tres décadas que los combustibles fósiles. El trabajo era además el primero en calcular el impacto de las emisiones de CO2 de los biocombustibles en todo su ciclo productivo.
El incremento de la producción de biocombustibles podría despedir nueve veces más CO2 durante las próximas tres décadas que los combustibles fósiles
Asimismo, sus responsables, un grupo de investigadores de la Universidad de Leeds y del World Land Trust, del Reino Unido, consideraban desacertado destruir bosques para instalar en su superficie cultivos de biocombustible, ya que con ello se estaría liberando el CO2 guardado en los árboles, además de causar un impacto ambiental grave en forma de pérdida de hábitat y de fauna y flora, desertificación, y desequilibrios en el clima. En este sentido, Karmele Llanos, de la ONG Internacional Animal Rescue, y que se encuentra en Indonesia para tratar de salvar a los orangutanes de la extinción, afirma que el aceite de palma, uno de los principales biocombustibles, se ha convertido en este país en la causa principal de la destrucción de su hábitat.
En cualquier caso, no es la primera vez que se critica a los biocombustibles, hasta el punto de que algunos expertos prefieren llamarlos "agrocombustibles", una denominación más descriptiva que elimina su supuesta etiqueta "bio" o ecológica. Por ejemplo, un estudio del ecólogo de la Universidad de Cornell David Pimentel publicado en 2005 aseguraba que el balance energético del etanol a partir de maíz es negativo, es decir, la energía necesaria para producirlo sería superior a la que genera.
- Imagen: Tantyo Bangun -
En este sentido, instituciones como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han realizado críticas a las condiciones actuales en las que se están desarrollando los biocombustibles. Según la FAO, 500 millones de hectáreas de tierras arables desaparecerán, contando sólo al tercer mundo. Por su parte, expertos reunidos en Estocolmo en la conferencia World Water Week, un encuentro anual sobre el estado del agua en el mundo, afirmaron que los cultivos energéticos, es decir, destinados a la producción de biocombustibles, pueden poner en peligro las provisiones de este preciado elemento.
José Santamarta, responsable en España del Instituto World Watch y colaborador del Ministerio de Medio Ambiente, destaca algunos estudios realizados en California que apuntan a una mayor contaminación que la gasolina a la que sustituye el etanol en mezclas que van del 5% al 85%. Asimismo, según Santamarta, los biocombustibles contribuyen a perpetuar un modelo energético y de transporte insostenible, sustituyendo pequeños porcentajes del consumo de gasolina y gasóleo por etanol y biodiésel, respectivamente. "El entusiasmo del presidente George W. Bush por el etanol es significativo", apostilla.
Todo ello podría generar, además, unas graves consecuencias sociales para muchas personas que viven en el ámbito rural, así como las más pobres en muchos países del Sur, como explica Miquel Ortega, coordinador de la revista "Ecología Política": "Mientras que los beneficios económicos se pueden centrar en pocas manos, los perjuicios pueden extenderse a capas amplias de la población menos capacitadas o que apuesten por un modelo agrario diferente".
Para Heikki Mesa, experto en energía y cambio climático de WWF/Adena, los biocombustibles "comestibles" eran moderadamente sostenibles cuando estaban hechos con aceites vegetales reciclados, o con materia prima proveniente de campos agrícolas marginales, y para consumo local. Ahora bien, explica, "al plantearse escalas de producción gigantescas, como en EEUU o en la UE, la demanda de estas materias primas afecta a la ley del mercado internacional. La cuestión es quién puede pagar más por el recurso. Los países desarrollados podemos permitirnos pagar más por biocombustibles y alimentos (aunque tampoco a largo plazo), pero los países en vías de desarrollo se pueden quedar sin ambos".
En este contexto, parece que las críticas están siendo escuchadas. Los responsables de los departamentos de Energía y Transporte de la Comisión Europea, inmersos en pleno análisis de una futura ley sobre biocombustibles que podría debatirse por los 27 gobiernos de la UE a fines de este año, anunciaban recientemente una posible prohibición a los subsidios para el desarrollo de biocombustibles que pudieran dañar al medio ambiente.
Diversas fuentes los culpan de destruir ecosistemas, incrementar las desigualdades sociales o aumentar los precios de los alimentos básicos
Los biocombustibles, derivados de materiales tan diversos como los cereales o los aceites desechados, apenas representan hoy día el 0,5% de los combustibles consumidos por el transporte por carretera. Pero esta situación puede cambiar en breve: Presentados como una alternativa ecológica a los combustibles fósiles, la Unión Europea pretende multiplicar por 10 el consumo actual de biocarburantes (bioetanol y biodiesel) para 2010, y por 20 para 2020. Estados Unidos, basándose en el bioetanol a partir del maíz, se ha propuesto el objetivo del 10% para el 2015. Por su parte, Brasil asegura autoabastecer sus necesidades de combustible gracias a ellos. Sin embargo, cada vez más científicos, ecologistas o agricultores levantan su voz contra su actual modelo de desarrollo. La destrucción de los ecosistemas, el aumento de las desigualdades sociales o el alza de los precios de los alimentos básicos son algunas de sus críticas.
Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA Fecha de publicación: 8 de septiembre de 2007 ¿Por qué están siendo atacados?
Un estudio publicado en Science en agosto aseguraba que el incremento de la producción de biocombustibles podría despedir nueve veces más dióxido de carbono (CO2) durante las próximas tres décadas que los combustibles fósiles. El trabajo era además el primero en calcular el impacto de las emisiones de CO2 de los biocombustibles en todo su ciclo productivo.
El incremento de la producción de biocombustibles podría despedir nueve veces más CO2 durante las próximas tres décadas que los combustibles fósiles
Asimismo, sus responsables, un grupo de investigadores de la Universidad de Leeds y del World Land Trust, del Reino Unido, consideraban desacertado destruir bosques para instalar en su superficie cultivos de biocombustible, ya que con ello se estaría liberando el CO2 guardado en los árboles, además de causar un impacto ambiental grave en forma de pérdida de hábitat y de fauna y flora, desertificación, y desequilibrios en el clima. En este sentido, Karmele Llanos, de la ONG Internacional Animal Rescue, y que se encuentra en Indonesia para tratar de salvar a los orangutanes de la extinción, afirma que el aceite de palma, uno de los principales biocombustibles, se ha convertido en este país en la causa principal de la destrucción de su hábitat.
En cualquier caso, no es la primera vez que se critica a los biocombustibles, hasta el punto de que algunos expertos prefieren llamarlos "agrocombustibles", una denominación más descriptiva que elimina su supuesta etiqueta "bio" o ecológica. Por ejemplo, un estudio del ecólogo de la Universidad de Cornell David Pimentel publicado en 2005 aseguraba que el balance energético del etanol a partir de maíz es negativo, es decir, la energía necesaria para producirlo sería superior a la que genera.
- Imagen: Tantyo Bangun -
En este sentido, instituciones como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han realizado críticas a las condiciones actuales en las que se están desarrollando los biocombustibles. Según la FAO, 500 millones de hectáreas de tierras arables desaparecerán, contando sólo al tercer mundo. Por su parte, expertos reunidos en Estocolmo en la conferencia World Water Week, un encuentro anual sobre el estado del agua en el mundo, afirmaron que los cultivos energéticos, es decir, destinados a la producción de biocombustibles, pueden poner en peligro las provisiones de este preciado elemento.
José Santamarta, responsable en España del Instituto World Watch y colaborador del Ministerio de Medio Ambiente, destaca algunos estudios realizados en California que apuntan a una mayor contaminación que la gasolina a la que sustituye el etanol en mezclas que van del 5% al 85%. Asimismo, según Santamarta, los biocombustibles contribuyen a perpetuar un modelo energético y de transporte insostenible, sustituyendo pequeños porcentajes del consumo de gasolina y gasóleo por etanol y biodiésel, respectivamente. "El entusiasmo del presidente George W. Bush por el etanol es significativo", apostilla.
Todo ello podría generar, además, unas graves consecuencias sociales para muchas personas que viven en el ámbito rural, así como las más pobres en muchos países del Sur, como explica Miquel Ortega, coordinador de la revista "Ecología Política": "Mientras que los beneficios económicos se pueden centrar en pocas manos, los perjuicios pueden extenderse a capas amplias de la población menos capacitadas o que apuesten por un modelo agrario diferente".
Para Heikki Mesa, experto en energía y cambio climático de WWF/Adena, los biocombustibles "comestibles" eran moderadamente sostenibles cuando estaban hechos con aceites vegetales reciclados, o con materia prima proveniente de campos agrícolas marginales, y para consumo local. Ahora bien, explica, "al plantearse escalas de producción gigantescas, como en EEUU o en la UE, la demanda de estas materias primas afecta a la ley del mercado internacional. La cuestión es quién puede pagar más por el recurso. Los países desarrollados podemos permitirnos pagar más por biocombustibles y alimentos (aunque tampoco a largo plazo), pero los países en vías de desarrollo se pueden quedar sin ambos".
En este contexto, parece que las críticas están siendo escuchadas. Los responsables de los departamentos de Energía y Transporte de la Comisión Europea, inmersos en pleno análisis de una futura ley sobre biocombustibles que podría debatirse por los 27 gobiernos de la UE a fines de este año, anunciaban recientemente una posible prohibición a los subsidios para el desarrollo de biocombustibles que pudieran dañar al medio ambiente. ¿Son ecológicos los biocombustibles?
Diversas fuentes los culpan de destruir ecosistemas, incrementar las desigualdades sociales o aumentar los precios de los alimentos básicos
Los biocombustibles, derivados de materiales tan diversos como los cereales o los aceites desechados, apenas representan hoy día el 0,5% de los combustibles consumidos por el transporte por carretera. Pero esta situación puede cambiar en breve: Presentados como una alternativa ecológica a los combustibles fósiles, la Unión Europea pretende multiplicar por 10 el consumo actual de biocarburantes (bioetanol y biodiesel) para 2010, y por 20 para 2020. Estados Unidos, basándose en el bioetanol a partir del maíz, se ha propuesto el objetivo del 10% para el 2015. Por su parte, Brasil asegura autoabastecer sus necesidades de combustible gracias a ellos. Sin embargo, cada vez más científicos, ecologistas o agricultores levantan su voz contra su actual modelo de desarrollo. La destrucción de los ecosistemas, el aumento de las desigualdades sociales o el alza de los precios de los alimentos básicos son algunas de sus críticas.
Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA Fecha de publicación: 8 de septiembre de 2007 ¿Por qué están siendo atacados?
Un estudio publicado en Science en agosto aseguraba que el incremento de la producción de biocombustibles podría despedir nueve veces más dióxido de carbono (CO2) durante las próximas tres décadas que los combustibles fósiles. El trabajo era además el primero en calcular el impacto de las emisiones de CO2 de los biocombustibles en todo su ciclo productivo.
El incremento de la producción de biocombustibles podría despedir nueve veces más CO2 durante las próximas tres décadas que los combustibles fósiles
Asimismo, sus responsables, un grupo de investigadores de la Universidad de Leeds y del World Land Trust, del Reino Unido, consideraban desacertado destruir bosques para instalar en su superficie cultivos de biocombustible, ya que con ello se estaría liberando el CO2 guardado en los árboles, además de causar un impacto ambiental grave en forma de pérdida de hábitat y de fauna y flora, desertificación, y desequilibrios en el clima. En este sentido, Karmele Llanos, de la ONG Internacional Animal Rescue, y que se encuentra en Indonesia para tratar de salvar a los orangutanes de la extinción, afirma que el aceite de palma, uno de los principales biocombustibles, se ha convertido en este país en la causa principal de la destrucción de su hábitat.
En cualquier caso, no es la primera vez que se critica a los biocombustibles, hasta el punto de que algunos expertos prefieren llamarlos "agrocombustibles", una denominación más descriptiva que elimina su supuesta etiqueta "bio" o ecológica. Por ejemplo, un estudio del ecólogo de la Universidad de Cornell David Pimentel publicado en 2005 aseguraba que el balance energético del etanol a partir de maíz es negativo, es decir, la energía necesaria para producirlo sería superior a la que genera.
- Imagen: Tantyo Bangun -
En este sentido, instituciones como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han realizado críticas a las condiciones actuales en las que se están desarrollando los biocombustibles. Según la FAO, 500 millones de hectáreas de tierras arables desaparecerán, contando sólo al tercer mundo. Por su parte, expertos reunidos en Estocolmo en la conferencia World Water Week, un encuentro anual sobre el estado del agua en el mundo, afirmaron que los cultivos energéticos, es decir, destinados a la producción de biocombustibles, pueden poner en peligro las provisiones de este preciado elemento.
José Santamarta, responsable en España del Instituto World Watch y colaborador del Ministerio de Medio Ambiente, destaca algunos estudios realizados en California que apuntan a una mayor contaminación que la gasolina a la que sustituye el etanol en mezclas que van del 5% al 85%. Asimismo, según Santamarta, los biocombustibles contribuyen a perpetuar un modelo energético y de transporte insostenible, sustituyendo pequeños porcentajes del consumo de gasolina y gasóleo por etanol y biodiésel, respectivamente. "El entusiasmo del presidente George W. Bush por el etanol es significativo", apostilla.
Todo ello podría generar, además, unas graves consecuencias sociales para muchas personas que viven en el ámbito rural, así como las más pobres en muchos países del Sur, como explica Miquel Ortega, coordinador de la revista "Ecología Política": "Mientras que los beneficios económicos se pueden centrar en pocas manos, los perjuicios pueden extenderse a capas amplias de la población menos capacitadas o que apuesten por un modelo agrario diferente".
Para Heikki Mesa, experto en energía y cambio climático de WWF/Adena, los biocombustibles "comestibles" eran moderadamente sostenibles cuando estaban hechos con aceites vegetales reciclados, o con materia prima proveniente de campos agrícolas marginales, y para consumo local. Ahora bien, explica, "al plantearse escalas de producción gigantescas, como en EEUU o en la UE, la demanda de estas materias primas afecta a la ley del mercado internacional. La cuestión es quién puede pagar más por el recurso. Los países desarrollados podemos permitirnos pagar más por biocombustibles y alimentos (aunque tampoco a largo plazo), pero los países en vías de desarrollo se pueden quedar sin ambos".
En este contexto, parece que las críticas están siendo escuchadas. Los responsables de los departamentos de Energía y Transporte de la Comisión Europea, inmersos en pleno análisis de una futura ley sobre biocombustibles que podría debatirse por los 27 gobiernos de la UE a fines de este año, anunciaban recientemente una posible prohibición a los subsidios para el desarrollo de biocombustibles que pudieran dañar al medio ambiente.
jueves, 13 de agosto de 2009
los biocombustibles
En primer lugar sabemos que los vehículos son los primeros causantes de efecto ivernadero; ya que es muy difícil reducir su uso, los biocombustibles están siendo mas utilizados sin precedentes como alternativa de combustible. Entre los biocombustibles podemos encontrar el Bioetanol. Antes que todo el bioetanol es producido a partir de productos ricos en sacarosa, con un proceso similar al de la cerveza. Puede también poducirse con almidón o celulosa.
El bioetanol tiene claras ventajas: es limpio y renovable, ayuda a reducir las emisiones de carbono y permite conservar las reservas de comustibles fósiles, es versátil y puede sustituir la gasolina en vehículos con motores adaptados.
El bioetanol tiene un importante costo social: la propagación de los monocombustibles de la producción de la alimentación humana. Para suplir las necesidades energéticas globales se necesitarán millones de hectáreas de tierras agrícolas.
Los países europeos están empeñados en suplir sus sistemas energéticos basados en combustibles fósiles por biocombustibles, pero su producción no les alcanza y han visto en los biocombustibles la posibilidad de seguir manteniendo su estilo de vida. Sin embargo, en Europa no existen tierras suficientes para la producción de biocombustible necesario.
Por lo tanto Estados Unidostiene suficientes tierras agrícolas, pero como se consume demasiada energía, necesitarán importar. Las regiones de América Latina, Áfricay Asiaposeen mas tierras fértiles pero son estas las que nesecitan mas alimento.
En conclusión,la expansión de bioetanol implica que en los países mas pobres de vocacíon agrícola, que al momento están siendo usadas para la producción de alimento sean utilizadas para la producción de cultivos para producción de biocombustibles.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Biocombustibles"
El bioetanol tiene claras ventajas: es limpio y renovable, ayuda a reducir las emisiones de carbono y permite conservar las reservas de comustibles fósiles, es versátil y puede sustituir la gasolina en vehículos con motores adaptados.
El bioetanol tiene un importante costo social: la propagación de los monocombustibles de la producción de la alimentación humana. Para suplir las necesidades energéticas globales se necesitarán millones de hectáreas de tierras agrícolas.
Los países europeos están empeñados en suplir sus sistemas energéticos basados en combustibles fósiles por biocombustibles, pero su producción no les alcanza y han visto en los biocombustibles la posibilidad de seguir manteniendo su estilo de vida. Sin embargo, en Europa no existen tierras suficientes para la producción de biocombustible necesario.
Por lo tanto Estados Unidostiene suficientes tierras agrícolas, pero como se consume demasiada energía, necesitarán importar. Las regiones de América Latina, Áfricay Asiaposeen mas tierras fértiles pero son estas las que nesecitan mas alimento.
En conclusión,la expansión de bioetanol implica que en los países mas pobres de vocacíon agrícola, que al momento están siendo usadas para la producción de alimento sean utilizadas para la producción de cultivos para producción de biocombustibles.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Biocombustibles"
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